Hace poco leí el blog post de Eber Irigoyen donde escribe sobre duct tape programming. Lo que me llamo la atención en ese post es que Eber mencionó que al escribir pruebas, estas no las hace antes de escribir el código necesario para que las pruebas pasen e incluso menciona que la idea de escribir la prueba primero la considera algo tonta (no son sus palabras exactas pero es la idea). En lo personal la idea de escribir la prueba antes del código lo considero como una buena practica y no pensaría que es algo tonto.
Muchas de las veces cuando se me solicita realizar un nuevo programa o agregar funcionalidad a uno ya existente primero se realiza una entrevista con el usuario final, analista de negocio o cliente (de ahora en adelante lo llamaré cliente) que solicita la funcionalidad. Para que ahí explique a detalle que es lo que necesita. En ocasiones al cliente se le dificulta expresar que es lo que realmente necesita y eso se debe en gran parte porque el tampoco esta seguro que es lo que realmente necesita.
He notado que esto sucede principalmente cuando el cliente, al empezar a explicar el problema y lo que desea lograr con la nueva funcionalidad, esta pensando en la solución que le ayudará a resolver su problema. Inicia explicando como es que ve su solución en lugar de explicar el problema o lo que quiere lograr con ello. En ocasiones se empieza a discutir la implementación de esa solución y que problemas pudiéramos encontrar, después se discute como es que se podría ayudar a resolver esos problemas. Así la discusión puede continuar centrándose en como resolver los problemas de una posible solución que pudiera o no ser la ideal.
Si el desarrollo se centra en hacer que la posible solución funcione, se corre el riesgo que al terminar el desarrollo, esta no cumpla con las expectativas del cliente, ya que lo que se tomo en cuenta para desarrollarla fue la posible solución en lugar de lograr que el problema inicial del cliente se resolviera. Esto hace que el cliente se de cuenta que la solución no le sirve del todo pero el desarrollador siente que cumplió porque hizo que funcionara lo que le pidieron.
Cuando el cliente se centra primero en explicar el problema y en especificar lo que espera lograr, en lugar de pensar en la posible solución. Es entonces cuando yo como profesional puedo trabajar en un programa que resuelva su problema y logre lo que él espera.
Del mismo modo cuando el desarrollador inicia escribiendo el código que resuelva un problema sin especificar antes que es lo que quiere lograr con ello. Es posible que termine escribiendo código que no va a necesitar. Esto es porque se centra en escribir una solución robusta en lugar de solo resolver el problema.
Por eso que pienso que el escribir lo que esperamos del código, como una prueba unitaria, antes de escribir la implementación nos da la ventaja de centrarnos en lo que realmente es importante: cumplir con al expectativa. Y no tanto en hacer que nuestra posible solución funcione. De igual forma ayuda a no escribir código que posiblemente no se necesite, ya que la prioridad es hacer que la prueba unitaria (especificación) pase.
Considero que es benéfico que al iniciar el desarrollo de nueva funcionalidad primero se especifiquen las expectativas que se tienen sobre ella y después se evalúe en base a esas especificaciones. Las expectativas se escriben usando pruebas unitarias y es por eso que me gusta que las pruebas se escriban primero.
El desarrollo guidado por pruebas o TDD (Test Driven Development) no solo se trata de las pruebas. TDD es una tarea de diseño.