viernes, enero 05, 2018

Emprendiendo

En julio 2017 dejé de trabajar desde casa y empecé a ir a mi oficina. Antes de ese mes había estado trabajando desde casa por más de diez años y era algo que me gustaba, hasta presumía el no tener que salir de mi casa todos los días. Tomar la decisión de empezar a ir a una oficina (sin que nadie me lo estuviera pidiendo) no fue tan fácil.

Tenía tiempo que, además de mi trabajo de tiempo completo, tomaba proyectos de desarrollo por mi cuenta, como freelance. Fue en febrero que tuve un "padawan" y entre los dos trabajamos en los proyectos para los que me iban contratando. Cada uno de nosotros, trabajaba desde su casa, usábamos herramientas como  Skype y GoToMeeting para estar en constante comunicación y nos reuníamos cada semana en un café a platicar del estatus de los proyectos. Hacíamos una pequeña retrospectiva de la semana.

Después de meses trabajando así decidí empezar a tomar más proyectos por mi cuenta e iniciar mi propia empresa. Ya no como freelancer sino como una empresa de desarrollo. No íbamos a poder dos personas terminar todos los proyectos, por lo que sería necesario que el equipo creciera. Teníamos en mente a unos muchachos que estaban por egresar de la universidad. Los cuales necesitarían apoyo para iniciar su camino como profesionales. Esta fue una de las razones que nos convencimos de que era necesaria tener nuestra propia oficina.

Para mi, la decisión se miraba venir desde que quise tomar más trabajo por mi cuenta, sabía que eso implicaba salir de mi zona de confort literalmente, tendría que salir de mi casa, donde estaba a gusto todo el día, a tener que salir a trabajar a una oficina todos los días, por más horas de las de un turno.



Han sido meses de mucho aprendizaje. Hemos tenido varios cambios en la empresa: pasé de ser una persona física a ser una persona moral, ahora tenemos una nómina que pagar, empleados que llegan y otros que se van. He aprendido que el negocio del software no es lo mismo que el desarrollo de software y que si quieres vivir programando todo el día entonces no pongas una empresa por tu cuenta. La mayoría del tiempo se va en cosas del negocio y no necesariamente en lo que te gusta hacer, es por eso se necesita tener a un equipo.

Veo con optimismo el siguiente año de Evolución Apps.