lunes, noviembre 17, 2014

Se lamentó

Llegué algo tarde a la presentación. Traté de poner atención para de alguna forma ponerme al corriente con el tema. En eso el presentador dijo una grosería, para enfatizar su punto de vista. Me pareció gracioso y reí junto con el resto de la audiencia. Después de unas cuantas palabras, otra grosería y luego otra y así sucesivamente... rápidamente dejo de ser gracioso y empezó a molestarme en cierto modo.

Polo Polo. 
No me siento ofendido cuando algún presentador usa groserías. Hay ocasiones que pueden hacer un chiste más gracioso, si se usa en el momento correcto. El problema es cuando el chiste es la grosería en sí. Eso fue lo que sentí en esa presentación. Pudo el problema ser que llegué tarde y no entendí el contexto. Realmente quería aprender del tema, sentía que las groserías (para hacer la platica "real", "graciosa", etc.) se metían en mi camino.

Cada quien tiene su estilo para presentar y hay audiencia para cada uno. En lo personal no me gustó ese estilo, creo que por el hecho que lo siento como un recurso "barato" sobre todo cuando se usan en exceso. Aunque para decir groserías también se requiere algo de gracia, digamos talento. Creo que no era el lugar ni el momento. Una que otra, de vez en cuando, puede hacer que te mantengas alerta en el platica. Sin embargo, también pueden usarse otros recursos para  mantener al público enganchado.

Lamento que haya quienes no se tomen ese tiempo para expresar, de una manera respetuosa, su punto de vista a los asistentes. Aun así valoro y agradezco (a todos) por el tiempo que invierten en desarrollar un tema y presentarlo a los demás.

1 comentario:

  1. como dices, es un recurso, pero dependiendo que tipo de plática y con que audiencia puede (o no) justificarse. cada quien maneja un estilo a fin y al cabo, y si ese estilo gusta, así se lo hacen saber volviendo a invitarlo.

    en lo personal prefiero mantener las cosas profesionalmente, mientras sea posible.

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