martes, diciembre 23, 2014

No hablemos solamente por pereza

Al iniciar un proyecto es más fácil conocer las necesidades del cliente teniendo una junta en persona (o por lo menos virtualmente, voz y quizás video). De ese modo cuando leemos el documento con los requerimientos o detalles de lo que se necesita se puede entender fácilmente a que se refiere cuando habla de ciertos conceptos.  La conversación con voz ayuda a reducir los malentendidos. Sin embargo también es fácil de olvidar los detalles después de la junta. Además de la junta en “persona” es bueno tener todo lo que se trato por escrito, ya sea en notas o una minuta para poder consultar lo que se habló.

Durante el desarrollo del proyecto puede haber detalles que discutir… y es de esos casos de los que quiero hablar (escribir, mejor dicho [escrito]).

Sin escribir

Me ha pasado que me llega un correo preguntándome cuando podemos hablar. Propongo una fecha y hora, quedamos en llamarnos y momentos antes de la junta se tiene que posponer porque alguno de los dos ya no pudo. Se mueve la junta, total que pasa una semana y por fin tenemos la llamada. Al estar en la llamada, me doy cuenta que si desde el primer correo me hubieran escrito lo que necesitaba de mi, para ahora probablemente ya tuviera listo lo que se necesita y pudiera contestar mejor a sus preguntas. Además de que no hubiera tenido que reservar el tiempo para la junta (además del tiempo perdido en ponernos de acuerdo).

En ocasiones tengo mensajes instantáneos del tipo “Hola Mario”. Que no puedo atender al momento, después de buen tiempo contesto con un “hola” también; pero la otra persona ahora esta ocupada. Ya para cuando me contesta, espera que estemos los 2 en la conversación para ahora sí explicarme lo que necesito saber o para preguntarme lo que necesita saber. ¿Por qué no escribirlo desde el principio? o ¿Por qué no simplemente mandar un correo con lo que se necesita?

He pensado que esto ocurre por pereza para ordenar las ideas y expresarlas de una manera escrita. Es más fácil hablar y hablar sin ordenar los pensamientos y que la otra persona sea quien lo organice y le de sentido. He visto la pereza incluso para mandar el correo para hablar, con títulos como “Llamada”,  “Mario”, “Pregunta”. Ni siquiera se menciona el tema sobre el que quieren hablar.

No seamos flojos para pensar, no hablemos sólo por pereza. Organicemos las ideas de tal forma que podamos expresarlas en un mensaje escrito y evitar tanto ida y vuelta de mensajes sin contenido.

1 comentario:

  1. Completamente de acuerdo. Amo los correos de una sola línea con exactamente lo que se necesita expresar directo al grano.

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